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ACTITUD DE SERVICIO

 

1. Ambientación

Orar es mirar a Dios con amor y agradecimiento, descubrir en Él un corazón compasivo y misericordioso y experimentar la salvación como un regalo.

Orar es mirar a Jesús para entender la vida como Él: vida generosa, de calidad, con sentimientos y actitudes semejantes a los que Él tuvo.

Orar es colaborar con la labor que el Espíritu va realizando calladamente en nosotros. Es aprender la sabiduría y fidelidad de Jesús.

Oremos para caminar con la convicción y entereza que vemos en Jesús.

 

2. Canto

1. Cuando el pobre nada tiene y aún reparte, / cuando un hombre pasa sed y agua nos da, / cuando el débil a su hermano fortalece, / va Dios mismo en su mismo caminar.

Va Dios mismo en nuestro mismo caminar.

 

2. Cuando un hombre sufre y logra su consuelo, / cuando espera y no se cansa de esperar, / cuando amamos, aunque el odio nos rodee, / va Dios mismo en nuestro mismo caminar.

 

3. Cuando crece la alegría y nos inunda, / cuando dicen nuestros labios la verdad, / cuando amamos el sentir de los sencillos, / va Dios mismo en nuestro mismo caminar.

 

4. Cuando abunda el bien y llena los hogares, / cuando un hombre donde hay guerra pone paz, / cuando hermano le llamamos al extraño, / va Dios mismo en nuestro mismo caminar.

 

(Mientras se canta, tres personas con una vela, la Biblia yun corazón en el que pone las palabras: servicio, humildad, sencillez...

Al terminar el canto dejan los símbolos encima del altar)

 

3. Monitor 1.

Los símbolos nos ayudan a orar.

* Aquí hemos traído una vela, símbolo de la presencia de Jesús entre nosotros, luz que debe guiar nuestros pasos, luz que debemos ser cada uno de nosotros recordando a aquellas palabras de Jesús: la luz no es para esconderla, sino para ponerla en un candelabro y que alumbre a todos los de la casa.

* Hemos traído también la Biblia, la Palabra de Dios que queremos hacer vida, que queremos que sea siempre la fuente donde vayamos a buscar sabiduría.

* También hemos traído un corazón. El grupo de voluntariado de ancianos, que hemos preparado esta oración, queremos poner el corazón en todo lo que hacemos. Un corazón limpio, donde no quepa el egoísmo o el protagonismo. Donde sólo quepan las actitudes de servicio, humildad y sencillez.

* Y como símbolo de todos los ancianos, traemos esta figura: dos ancianos que representan la experiencia, la sabiduría, el consejo, la prudencia, la gratitud y tantos y tantos valores que ellos nos transmiten.

 

4. Monitor 2.

 

Escucharemos ahora un fragmento de la carta que Juan Pablo II ha dirigido a los ancianos, con motivo del Año Internacional de los Mayores. Nos recuerda algunos textos de la Biblia que nos hablan de la ancianidad. Dice así:

 

El salmo 92, como sintetizando los maravillosos testimnios de anciamos encontramos en la Biblia, proclama: “El justo crecerá como una palmera, se alzará como un cedro del Líbano. En la vejez seguirá dando fruto y estará lozano y frondoso para proclamar que el Señor es justo”.

El apóstols San Pablo haciéndose eco del salmista, escribe en la carta a Tito: “Que los ancianos sean sobrios, dignos, sensatos, sanos en la fe, en la caridad, en la paciencia, en el sufrimiento; que las ancianas asimismo sean en su prote cuan conviene al los santos, para que enseñen a las más jóvenes a ser amantes de sus maridos y de sus hijos”.

 

Así pues, a la luz de enseñanza y según la terminología propia de la Biblia, la vejez se presenta como “un tiempo favorable” para la culminación de la existencia humana y forma parte del proyecto que Dios tiene sobre el hombre, como ese momento de la vida en el que todo confluye, permitiéndole de este modo comprender mejor el sentido de la vida y alcanzar la sabiduría del corazón.

La ancianidad venerable, dice el libro de la Sabiduría, no consiste en larga vida ni se mide por el número de años; la verdaderaancianidad para el hombre es la prudencia, una vida intachable es la auténtica vejez..

Es la etapa definitiva de la madurez humana y, a la vez, expresión de la bendición de Dios.

 

5. Salmo

Recitado por todos. Cantamos la antífona:

 

Nos sentimos ante ti, Señor, pobres y débiles;

nos sentimos, frágiles, como paja que lleva el viento.

Acepta, Señor, nuestro pobre corazón de barro,

e infunde en lo profundo de su ser tu aliento.

 

Señor, mil años ante tus ojos son como un ayer que pasó;

y la vida ante tu mirada es como un río que se alarga

y peregrino va buscando salida a su camino, hasta que el mar

lo acoge en libertad plena en sel seno de sus aguas.

 

Señor, nuestras vidas son como la hierba que brota hoy,

y que al mediodía se abre y en la noche se estremece;

nuestras vidas, Señor, son ante tus ojos que todo lo penetran,

como una vela que se va gastando y que de nuevo tú enciendes.

 

Enséñanos, Señor, a contar nuestros años, nuestros días;

llena nuestro corazón de tu sabiduría y tu ternura;

permanece a nuestro lado, fortalece nuestros pasos vacilantes

y no dejes sin respuesta a quien te busca con sinceridad.

 

6. Monitor 3

 

 

Muchas veces nos podemos dejar llevar por la vanidad, por la ambición, por querer sobresalir, porque nos sivan los demás...

Jesús nos pide que seamos servidores. El que quiera ser grande debe ser el servidor de todos.

Llenemos nuestro corazón con las actitudes que Jesús nos pide.

 

7. Lectura del Evangelio de Marcos (10,35-45)

 

 

Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, se acercaron y le dijeron a Jesús:

- Maestro, queremos que nos concedas lo que vamos a pedirte.

Jesús les preguntó:

- Qué queréis que haga por vosotros?

Ellos le contestaron:

- Concédenos sentarnos uno a tu derecha y otro a tu izquierda en tu gloria.

Jesús les replicó:

- No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa de amargura que yo voy a beber, o ser bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado?

Ellos le respondieron:

- Sí, podemos.

Jesús entonces les dijo:

- Bebereis la copa que yo he de beber y seréis bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado. Pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, sino que es para quienes está reservado.

los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús los llamó y les dijo:

- Sabéis que los que figuran como jefes de las naciones las gobiernan tiránicamente y que sus magnates las oprimen. No ha de ser así entre vosotros. El que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor; y el que quiera ser el primero entre vosotros, que sea esclavo de todos. Pues tampoco el Hijo del Hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por todos.

 

Silencio - música.

 

Intervenciones espontáneas.

 

Oración - Padre nuestro

 

Canto final:

1. Tú me dijiste, Señor, que en mi camino, / iré encontrando hambrientos de mi pan / que habrá sedientos que vengan a mi fuente / enfermos tristes de frío y soledad. / Tú me dijiste que vives en el pobre, / que estás desnudo o no tienes libertad, / que en el anciano que espera tú me esperas / y en ese niño de hambre morirás.

 

AQUÍ ME TIENES, SEÑOR, YO QUIERO AMARTE, / AMANDO AL POBRE Y A AQUEL QUE SUFRE MÁS. / TUYO ES MI PAN Y EL AGUA DE MI FUENTE, / VEN A MI CASA Y AMOR ENCONTRARÁS.

 

2. En el camino hay siempre un hombre herido / que necesita mi ayuda y mi amistad. / No mil discursos que hablan de justicia, / no mil palabras que el viento llevará. / En el camino, Jesús, me estás mirando / y en tu mirada hay penay soledad. / Quiero entregarte mi alma y mi alegría, / toda mi vida en ofrenda de hermandad.