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ORACIONES DE ARCIPRESTAZGO

ORACIÓN ARCIPRESTAL

(21-5-2004) 

Presentación (San Basilio)

Como en los Adviento y en Cuaresma, también en el Tiempo Pascual, nos reunimos gente de las distintas parroquias del Arciprestazgo de Delicias-Legazpi para orar.

Bienvenidos todos. Queremos que os encontréis a gusto, como en vuestras parroquias, como en familia. A todos nos ha convocado el Señor esta tarde. Nos sentimos como una gran familia reunida para compartir algo que da sentido a nuestras vidas: Nuestra fe en Jesús Resucitado.

Y en este tiempo de pascua tenemos muchos textos bíblicos cargados de mensajes: los encuentros de Jesús con María Magdalena, con Tomás, con los de Meaux, con la comunidad….. Hoy nos vamos a detener en tres textos cortos, pero substanciosos. En ellos descubrimos como tres regalos pascuales que Jesús nos entrega hoy a nosotros, como lo hizo con aquella pequeña comunidad primera. Estos regalos son: La Paz, la Misión, el Espíritu.

 

Después de cada texto bíblico haremos silencio para dejar que la Palabra haga eco en nosotros y a continuación haremos una oración, presentaremos un símbolo que nos ayude a interiorizar la Palabra y responderemos con un canto.

Hemos querido que participen todas las parroquias en la elaboración y en la celebración. Así nos sentimos más corresponsables, más unidos, más pueblo de Dios en este barrio de Delicias-Legazpi.

En la primera parte, el regalo de La Paz, intervienen las Parroquias Ntra. Sra. de Europa y Santos Inocentes. En la segunda parte, el regalo de La Misión, las parroquias de la Beata Ana María de Jesús y San León Magno. En la tercera parte, el regalo de Espíritu Santo, las parroquias de Ntra. Sra. de las Delicias y Ntra. Sra. de las Angustias.

La Parroquia de San Basilio nos encargamos de la coordinación, la acogida y la animación de los cantos

 

Comenzamos con un canto que en sus distintas estrofas nos va recordando distintos encuentros con Jesús Resucitado. Nos puede así ayudar a introducirnos en la oración.

 

Canto

1. El está vivo, tu lo has visto, / habla María Magdalena. / En aquel huerto, de pie y a la luz, / dijo María y era Jesús

 

LO HEMOS VISTO RESUCITADO, / SOMOS TESTIGOS DE SU VERDAD. / EL HA VENIDO Y VOLVERÁ. / AMEN, ALELUYA. / AMEN, ALELUYA.

 

2. El corazón les ardía a los dos / por el camino de Emaús. / El se mostró y le reconocieron / en la fracción del pan

 

3. Eran once, dice la Escritura, / la noche cubría Jerusalén. / Se apareció y les mostró sus heridas. / Les entregó el Espíritu Santo.

 

4. Fue Jesús quien le invitó / a que se acercara, era Tomás. / Señor mío y Dios mío, / dijo tocando sus llagas.

 

-Primera parte-“Paz a vosotros”

 

Monición y Lectura del Texto bíblico (Ntra. Sra. De Europa)

 

Cada vez que Jesús Resucitado se presenta a sus amigos les saluda con estas palabras: Paz a vosotros.

Seguro que aquellos amigos, entonces tan temerosos y desconcertados necesitaban la paz que Jesús les traía.

Seguro que estando con Jesús se sentían en paz. Se sentían a gusto, gozaban con su presencia.

Ya no se sentían solos. Ya no andaban a tientas por la vida.

Jesús nos ha dado la paz para que vayamos a repartirla entre todos. Para que entre todos vayamos tejiendo la cultura de la paz.

La presencia de Jesús, en medio de cada grupo siempre trae paz. Una paz que no es como la da el mundo. Una paz que quita miedos y temores. Una paz que empuja al testimonio y al compromiso.

 

Del Evangelio según San Juan (20,19-21ª)

 

Aquel mismo día, por la tarde, estaban reunidos los discípulos en una casa con las puertas cerradas, por miedo a los judíos. Jesús se presentó en medio de ellos y les dijo:

-Paz a vosotros.

Y les mostró las manos y el costado. Los discípulos, se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús les dijo de nuevo:

-Paz a vosotros.

 

-Silencio meditativo – música-

 

Oración (Santos Inocentes)

 

Nos hablas de paz, Señor, y cada vez que miramos nuestro mundo nos parece algo imposible de lograr.

Nos siguen doliendo tantas guerras, tanta violencia, tanto terrorismo…

Nos vemos pillados en el círculo infernal de la intolerancia, de la injusticia, de la maldad que lleva al enfrentamiento y a la destrucción….

Y, sin embargo ahí está tu Palabra, Señor: “Paz a vosotros; La paz os dejo, mi pazos doy…”

 

Pacifica, Señor, nuestras turbaciones e inseguridades.

 

Enséñanos a ser felices perdonando, reconciliando, pacificando.

 

Ayúdanos a ser profetas de la paz.

 

Guíanos para que aprendamos a ser artesanos de la ternura que nos hace hermanos a todos, que nos lleva a la paz verdadera.

Nuestras distintas comunidades parroquiales, como hojas de una misma rama, queremos ser constructores de tu paz. Con el símbolo bíblico de la paz, el ramo de olivo, queremos simbolizar nuestra unión y nuestro compromiso.

 

Símbolo: Alguien se acerca y lleva un ramo de olivo –símbolo bíblico de la paz- .

 

Canto:

 

Danos la paz, Señor Jesús. / Danos tu paz. / Danos la paz, Señor Jesús, / danos tu paz.

 

-Segunda parte-La misión

 

Monición y lectura del texto bíblico (Beata Mª Ana de Jesús)

 

Todos somos enviados. Igual que el Padre envió a Jesús, Él nos envía a nosotros. Para lo mismo que el Padre envió a Jesús, para lo mismo, nos envía a nosotros.

Cada uno como es; cada cual lo que es; a cada uno con matices distintos, pero a todos a lo mismo: a anunciar la Buena Noticia, aabrir los ojos de los ciegos, a ayudar a los que no pueden caminar, a hacer personas libres, que gocen ya de la salvación que Jesús trae para todos.

Todos llamados a servir, como Jesús, como el Maestro.

 

El nos envía a pro-seguir su obra y su estilo de vida aceptar su proyecto y vivirlo según su espíritu en la perspectiva de las Bienaventuranzas.

Nos envía a trabajar por su causa: la construcción del Reino y la Liberación de los hombres; empeñar nuestra vida, como Jesús, para que los hombres y mujeres seamos hermanos, para que todos podamos vivir con dignidad, justicia y paz.

Para eso nos invita a formar parte de su comunidad, una comunidad fraterna, unida en el anuncio y el servicio a los más pobres.

Testo bíblico Mc 16,14-18

Por último, Jesús se apareció a los once, cuando estaban a la mesa, y les echó en cara su incredulidad y su terquedad, por no haber creído a quienes lo habían visto resucitado. Y les dijo:

-Id por todo el mundo y proclamad la buena noticia a toda criatura. El que crea y se bautice, se salvará, pero el que no crea, se condenará. A los que crean, les acompañarán estas señales: expulsarán demonios en mi nombre, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes con sus manos y, aunque beban veneno, no les hará daño; impondrán las manos a los enfermos y éstos se curarán

 

Oración (San León Magno)

 

Llena nuestros corazones de tu presencia para decir, como María, SÍ a lo que nos pidas tú,Padre Bueno.

Danos fuerzas para responder con alegría a tus proyectos en nuestra vida.

Acompaña nuestro crecimiento interior.

Enséñanos a rezar más y mejor, abre nuestro corazón a los demás, haznos crecer en los valores del Reino y en las actitudes evangélicas.

Ayúdanos a madurar en la fe, a sostener la esperanza, a obrar con amor.

Permanece a nuestro lado para que no aflojemos en la diaria tareade ser tus testigos.

Ayúdanos a discernir en los momentos de desierto, de crisis.

Que no caigamos en la tentación del poder, del dinero, de la ambición.

Enséñanos a ser fieles al anuncio de Jesús y que nuestra experiencia de fe surja del encuentro contigo en el servicio a los demás.

Orienta nuestras fuerzas, nuestras aptitudes, nuestros dones a la construcción de una vida más digna para los que menos tienen.

Danos hambre de paz y de justicia y muéstranos el camino para realizarla.

En el bastón y las sandalias, símbolo del camino, queremos ofrecerte, Señor, los esfuerzos, las tareas misioneras de las siete parroquias del Arciprestazgo.

Te pedimos que no nos falte nunca la ilusión, que nunca perdamos el rumbo en nuestro caminar

 

Símbolo:Bastón y sandalias

 

Canto

 

1. El Señor envió a sus discípulos, / los mandó de dos en dos. / Es hermoso ver bajar de la montaña / los pies del mensajero de la paz (2)

 

2. La cosechaes abundante,/ les dijo el Señor al partir. / Es hermoso ver bajar de la montaña/ los pies del mensajero de la paz

 

-Tercera parte-El Espíritu

 

Monición y lectura bíblica (Nuestra Señora de las Delicias)

Jesús, en la noche de su despedida, les repite a sus amigos varias veces que no les dejará solos, que no tengan miedo, que les enviaría un defensor, que les daría su mismo Espíritu.

Fue fiel a su palabra y después de la Resurrección les regala su Espíritu: “exhaló su aliento sobre ellos”.

Repite el gesto del Creador que alienta sobre el barro del primer ser humano para que tenga vida. Así, ahora, el Espíritu brota de la boca de Jesús para dar vida nueva a nuevas criaturas, a una nueva humanidad: Comienza a existir el cielo nuevo y la tierra nueva, la nueva creación.

Donde está el Espíritu no hay distinciones, ni clases de personas, ni élites, ni guetos. El Espíritu llena a todos, a todos comunica su fuerza, su ánimo; en torno a él surge la nueva condición humana.

 

Texto bíblico Jn 20,22-23

Jesús sopló sobre ellos y les dijo:

-Recibid el Espíritu Santo. A quienes les perdonéis los pecados, Dios se los perdonará; y a quienes se los retengáis, Dios se los retendrá

 

Oración (Ntra. Sra. De las Angustias)

Espíritu Santo, danos la perseverancia y el valor que necesitamos para seguir a Jesús.

Ayúdanos a encontrar la mejor manera de hacer realidad su mensaje. Sorpréndenos con nuevos desafíos, derriba nuestras falsas seguridades.

Haz que aprendamos de los más pobres cómo vivir el Evangelio.

Espíritu de Dios, presente en los últimos momentos de la vida de Jesús y en su muerte injusta, animando su voluntad de seguir adelante, hasta las últimas consecuencias, para mantener la fidelidad al Padre.

Espíritu Santo, fortalece nuestro caminar en el sufrimiento, la persecución, la incomprensión o el martirio.

Aliéntanos en todo lugar y tiempo, sostén la voluntad de seguir a Jesús aceptando los conflictos, desafíos y consecuencias de su caminar y su cruz.

 

Espíritu Santo, anima nuestras comunidades en marcha en este barrio de Delicias-Legazpi. Fortalece nuestras relaciones humanas, acrecienta nuestras ganas de optar por Jesús. Suscita la creación de comunidades nuevas, promueve las distintas vocaciones al servicio de las comunidades.

Convierte nuestros corazones al afán misionero de los primeros cristianos.

Enséñanos a compartir la fe, a caminar en la esperanza, a vivir el amor en gestos y obras concretas que anticipen la Justicia y el Gozo del Reino.

Camina con nosotros, y acércanos a Jesús.

 

Símbolo : Fuego

 

Canto

 

EL ESPÍRITU QUE ENVÍA EL SEÑOR, / ES AMOR, SABIDURÍA Y FORTALEZA. / NOS LIBERA DEL TEMOR Y DE LA LEY / NOS DA LA FUERZA Y LA VIDA.

 

1. Ven, Espíritu, ven: / ilumina las sombras de nuestra oscuridad.

 

2. Ven, Espíritu, ven: / fortalece los pasos de nuestro caminar

 

3. Ven, Espíritu, ven: / ven y rompe los yugos de nuestra esclavitud

 

Oración participada

Padre nuestro

Despedida

Reina del cielo

REINA DEL CIELO, ALÉGRATE, ¡ALELUYA!

PORQUE EL SEÑOR A QUIEN MERECISTE LLEVAR ¡ALELUYA!

RESUCITÓ SEGÚN SU PALABRA ¡ALELUYA!

RUEGA AL SEÑOR POR NOSOTROS

¡ALELUYA!

 

 

ORACIÓN ARCIPRESTAL - CUARESMA 2005

 

ESQUEMA DEL ENCUENTRO

 

 

 

1. MÚSICA - AGUA

 

2. INTRODUCCIÓN

 

Se dice que la Cuaresma es una camino. Una travesía por el desierto. La vida también es un camino. Un camino con sus momentos de desierto. En ese caminar hay momentos de cansancio, de noche oscura, de ansiedad, de aridez, de sed. En esos momentos se echa de menos el agua. Todos hemos pasado por momentos de sed física. También tenemos la experiencia de otra clase de sed: la que atormenta el corazón del hombre y de la mujer, insatisfechos siempre.

¿Cómo calmar esa inquietud que quema y apagar ese fuego que no nos deja ser felices?

Vamos a orar desde esta experiencia de sed. Cristo se nos ofrece como la “fuente de agua viva”, que, al mismo tiempo, nos sacia y nos despierta nuevos deseos.

Vamos a abrir el corazón a otras dimensiones y a acercar nuestros labios a la fuente de la vida.

 

Breve pausa

 

Aquí estamos, Señor. Somos caminantes cansados. Tantas cosas como llevamos entre manos nos cansan y nos van haciendo superficiales e indecisos. Estamos desconcertados ante lo que ocurre en nuestro mundo cada día. ¿A dónde van nuestras vidas? ¿Dónde estará el agua viva que nos sacie? Sedientos, vamos a veces a beber en aguas estancadas, que no nos sacian y nos hacen daño.

 

Aquí estamos, Señor. Tu presencia nos es tan necesaria como el agua para la tierra árida y reseca.

Ven y danos fortaleza. Ven y danos el empujón que necesitamos. Ven e ilumina nuestra fe. Ven y sacia nuestra sed.

 

3. CANTO:

 

1. Acuérdate: fue tu Dios quien te llamó; / quiere liberarte de la esclavitud. / escúchale, que te habla al corazón, / vuelve hacia él, déjate reconciliar.

 

2. Hacia el desierto el Espíritu te empuja, / para avivar tu amor y tu fe./ Mira a la Cruz y abre el corazón / adorarás sólo al Señor tu Dios.

 

3. En la Montaña donde es transfigurado / oye Él la voz que le ha llamado Hijo. / Escúchale, contémplalo en silencio:/ de este rostro brotará el perdón.

 

4. En el desierto te espera el Señor / y su presencia brilla como el fuego. / Vuelve hacia Él, cambiará tu corazón / Renacerás a imagen de tu Dios.

 

5. Pueblo sediento te ternura y perdón,/mira a lo lejos al Padre que te espera. / Abre para i sus brazos y te acoge:/ Ven confiado a la casa de tu Padre.

 

6. Dios se acerca al hombre pecador:/ “Levántate y no quieras pecar” / No temas ya y mira a tu Señor. / Haz como Él y perdona a tu hermano

 

 

LECTOR 1

 

El desierto y la sed en el pueblo de Israel.

 

En el duro caminar del pueblo hacia su libertad, como en toda vida humana, siempre surgen dificultades. Ante la falta de agua, el pueblo protesta contra su jefe y contra Dios. Cuando Moisés escuchó al pueblo, se dirigió a Dios con toda su fuerza: “clamó Moisés a Yahveh” dice el libro del Exodo.

¡Qué fuerza la de este hombre, de rodillas, con los brazos en alto, luchando con Dios! Moisés siempre está entre Dios y el pueblo.

Es también misión nuestra. Tenemos que escuchar primero. Hay un clamor callado, pero que desgarra. Nadie quiere escuchar. Hay tantas situaciones que “claman al cielo”. Hay tantos pueblos, tantos colectivos sin voz, pero que claman al cielo y claman a nuestras conciencias.

 

LECTOR 2

 

Tenemos que aprender a escuchar el clamor de los pobres. Tenemos que descubrir la sed de tanta gente. Después, como Moisés, ese clamor lo convertimos en oración y profecía. Se lo presentamos a Dios y nos comprometemos golpeando las rocas de la injusticia, de la violencia, de la marginación... hasta que salga el agua de la justicia, de la paz, del amor.

La fe y el compromiso solidario hacen sacar agua de las mismas piedras.

Escuchemos el clamor de tantos sedientos:

 

(Alternando lector 1 y 2)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hacemos nuestro el clamor de todos estos colectivos. Oramos con ellos y por ellos.

 

CANTO: Tengo sed de ti. ¡oh, fuente del amor. Tengo sed de ti. Tu amor es libertad

 

 

LECTOR 3

Escuchemos la oferta que el Señor hace a los sedientos.

Símbolo: Cántaro – Vela

 

Lectura del Profeta Isaías (Is 55,1-11)

 

¡Oh, todos los sedientos, venid por agua, y los que no tenéis dinero, venid,comprad y comed, sin dinero!

 

¿Por qué gastar dinero en lo que no es pan,y vuestro jornal en lo que no sacia? Hacedme caso y comed cosa buena,y disfrutaréis con algo sustancioso.

Aplicad el oído y acudid a mí, escuchad y vivirá vuestra alma. Pues voy a firmar con vosotros una alianza eterna: las mismas amorosas y fieles promesas que hice a David.

Mira que le he puesto por testigo de las naciones, caudillo y legislador de las naciones.

Mira que has de convocar a un pueblo que no conoces,a un pueblo que tampoco te conoce a ti…

Buscad a Dios mientras se deja encontrar, llamadle mientras está cercano.

Deje el malo su camino, el hombre inicuo sus pensamientos,y vuélvase al Señor, que tendrá compasión de él, a nuestro Dios, que será grande en perdonar.

Porque no son mis pensamientos vuestros pensamientos,ni vuestros caminos son mis caminos - oráculo del Señor -.

Porque cuanto aventajan los cielos a la tierra, así aventajan mis caminos a los vuestrosy mis pensamientos a los vuestros.

Como descienden la lluvia y la nieve de los cielosy no vuelven allá, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, para que dé simiente al sembrador y pan para comer, así será mi palabra, la que salga de mi boca,que no tornará a mí de vacío, sin que haya realizado lo que me plugo y haya cumplido aquello a que la envié.

Sí, con alegría saldréis, y en paz seréis traídos. Los montes y las colinasromperán ante vosotros en gritos de júbilo, y todos los árboles del campo batirán palmas.

 

Silencio- Música

 

 

EVANGELIO SEGUN SAN JUAN:4,5-42

 

NARRADOR En aquel tiempo llegó Jesús a un pueblo de Samaría llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José: allí estaba el manantial de Jacob.

Jesús, cansado del camino, estaba allí sentado junto al manantial. Era alrededor del mediodía.

Llega una mujer de Samaría a sacar agua, y Jesús le dice:

 

JESUS: Dame de beber.

 

NARRADOR: Sus discípulos se habían ido al pueblo a comprar comida.

La samaritana le dice:

 

SAMARITANA: ¿Cómo tú siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?

 

NARRADOR: Porque los judíos no se tratan con los samaritanos.

Jesús le contestó:

 

JESUS: Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, le pedirías tú, y él te daría agua viva.

 

NARRADOR: La mujer le dice:

 

SAMARITANA: Señor, si no tienes cubo y el pozo es hondo, ¿de dónde sacas el agua viva?; ¿eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?

 

NARRADOR: Jesús le contesta:

 

JESUS: El que bebe de esta agua vuelve a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna.

 

NARRADOR: La mujer le dice:

 

SAMARITANA: Señor, dame de esa agua: así no tendré más sed, ni tendré que venir aquí a sacarla.

Señor,, veo que tú eres un profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte, y vosotros decís que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén.

 

NARRADOR: Jesús le dice:

 

JESUS: Créeme, mujer: se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén daréis culto al Padre. Vosotros dais culto a uno que no conocéis; nosotros adoramos a uno que conocemos, porque la salvación viene de los judíos.

Pero se acerca la hora, ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadera adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque el Padre desea que le den culto así. Dios es Espíritu, y los que le dan culto deben hacerlo en espíritu y en verdad.

 

NARRADOR: La mujer le dice:

 

SAMARITANA: Sé que va a venir el Mesías, el Cristo; cuando venga él nos lo dirá todo.

 

NARRADOR: Jesús le dice:

 

JESUS: Soy yo: el que habla contigo.

 

NARRADOR: Así, cuando llegaron a verlo los samaritanos, le rogaron que se quedara con ellos. Y se quedó dos días. Todavía creyeron muchos más por su predicación, y decían a la mujer:

 

TODOS: Ya no creemos por lo que tú nos dices, nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es de verdad el Salvador del mundo.

-Silencio-Música 

 

QUÉ BIEN SÉ YO LA FUENTE / QUE MANA Y CORRE. / QUÉ BIEN SÉ YO LA FUENTE / AUNQUE ES DE NOCHE

 

1. Su claridad nunca es oscurecida / y sé que toda luz de ella es venida, / aunque es de noche.

 

2. Aquesta eterna fuente está escondida / en este vivo panpor darnos vida, / aunque es de noche.

 

3. Aquesta viva fuente que deseo, / en este pan de vida yo la veo / aunque es de noche.