ORACIÓN CUARESMAL

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CANTOS:

1.      Acuérdate: fue tu Dios quien te llamó (Instituto Superior de Pastoral)
2.      Tu noche será luz (CLN, 124)
3.      Oh, pobreza (Taizé)
4.      No adoréis a nadie (Cantoral MD, 96)
5.      ¿Dónde estás? Yo te busco, mi Dios ( Instituto S.P.)
6.      Padre nuestro (CLN, L4)

 

INTRODUCCIÓN

Todavía resuenan en nuestros oídos los ecos de la Palabra de Dios del miércoles de ceniza: Convertíos y creed en el Evangelio”; “Rasgad los corazones, no las vestiduras, convertíos al Señor vuestro Dios”. Se nos hace una llamada a abrir nuestro corazón a la gracia, a la conversión, a ponernos en actitud de cambiar nuestra mentalidad, que se puede haber ido alejando del Evangelio.

Pero la Cuaresma no es tiempo triste. No puede haber tristeza donde está la gracia de Dios. Y la Cuaresma es tiempo de gracia.

No es tiempo de hablar de castigos de Dios. Antes se apelaba constantemente a estos castigos, en esta vida y en la otra. Hicimos de Dios un mal retrato. Pero Jesús, el verdadero retrato de Dios, nos dijo que no había venido a condenar, sino a salvar, que Dios sólo sabe amar, y sus castigos, no son castigos, sino purificaciones y liberaciones. Dios no sabe castigar. Somos nosotros los que nos castigamos.

Esta tarde, recién comenzada la Cuaresma, vamos a dar gracias al Señor porque nos regala este tiempo de gracia. Y también vamos a pedirle que sea Él, con la fuerza de su Espíritu quien nos vaya guiando, como guió a Jesús al desierto. Que sea Él quien nos vaya cambiando el corazón de piedra por un corazón de carne. Que sea Él quien “cree en nosotros un corazón limpio y nos renueve por dentro con espíritu firme”.

Vamos a comenzar con un canto que resume el mensaje de cada domingo de Cuaresma y nos recuerda que es el Señor quien nos llama, porque quiere liberarnos.

 
CANTO

ACUÉRDATE: FUE TU DIOS QUIEN TE LLAMÓ;
QUIERE LIBERARTE DE LA ESCLAVITUD.
ESCÚCHALE, QUE TE HABLA AL CORAZÓN,
VUEVE HACIA ÉL, DÉJATE RECONCILIAR.

 

1.    Hacia el desierto el Espíritu te empuja,
para avivar tu amor y tu fe.
Mira a la Cruz y abre el corazón
adorarás sólo al Señor tu Dios.
 

2.    En la Montaña donde es transfigurado
oye Él la voz que le ha llamado Hijo.
Escúchale, contémplalo en silencio:
de este rostro brotará el perdón.


3.    En el desierto te espera el Señor
Y su presencia brilla como el fuego.
Vuelve hacia Él, cambiará tu corazón
Renacerás a imagen de tu Dios.
 

4.    Pueblo sediento te ternura y perdón,
Mira a lo lejos al Padre que te espera.
Abre para ti sus brazos y te acoge:
Ven confiado a la casa de tu Padre.
 

5.    Dios se acerca al hombre pecador:
“Levántate y no quieras pecar”.
No temas ya y mira a tu Señor.
Haz como Él y perdona a tu hermano

 

LECTOR 1

Siempre ha existido el peligro de reducir las prácticas religiosas a actos puramente externos, vacíos de sentido, que no calan en el corazón ni nos cambian la vida. Siempre ha existido el peligro de querer compaginar las prácticas religiosas con el olvido de los pobres, con la ocultación de las injusticias.

Dios nos habla por medio del profeta Isaías y nos recuerda qué prácticas religiosas son las que agradan a Dios. El auténtico ayuno, la verdadera penitencia tiene mucho que ver con la solidaridad con los pobres, con la misericordia para con el prójimo.


LECTOR 2 LECTURA BÍBLICA (Isaías 58)

Silencio-Música

CANTO

1. Si tú desatas los lazos que esclavizan y si liberas a tu hermano encadenado, la noche de tu vida será luz de mediodía

-         TODOS: LA NOCHE DE MI VIDA SERÁ LUZ DE MEDIODÍA

Entonces de tus manos brotará una fuente

-         TODOS. LA FUENTE QUE DA VIDA A LA TIERRA DE MAÑANA, LA FUENTE QUE DA VIDA A LA TIERRA DE DIOS.
 

2. Si tú compartes el pan que Dios te da, con todo aquel que es tu propia carne, la noche de tu vida será luz de mediodía.

-         TODOS: LA NOCHE DE MI VIDA SERÁ LUZ DE MEDIODÍA

Entonces de ti  mismo brotará una agua viva

-         TODOS: EL AGUA QUE FECUNDA LA TIERRA DE MAÑANA, EL AGUA QUE FECUNDA LA TIERRA DE DIOS.


3. Si tú destruyes lo que oprime al hombre y si levantas al hermano humillado, la noche de tu vida será luz de mediodía

-         TODOS: LA NOCHE DE MI VIDA SERÁ LUZ DE MEDIODÍA

Entonces con tus pasos crearás un camino

-         TODOS: CAMINO QUE INVENTA LA TIERRA DE MAÑANA, CAMINO QUE INVENTA LA TIERRA DE DIOS.


4. Si tú denuncias el mal que daña al hombre y si te acercas a tu hermano abandonado, la noche de tu vida será luz de mediodía

-         TODOS: LA NOCHE DE MI VIDA SERÁ LUZ DE MEDIODÍA

Entonces en tus ojos lucirá una estrella

-         TODOS: LA ESTRELLA QUE ANUNCIA LA TIERRA DE MAÑANA, LA TIERRA QUE ANUNCIA LA TIERRA DE DIOS
 

5. Si tú derribas los muros que os separan y si perdonas siempre a tu hermano, la noche de tu vida será luz de mediodía.

-         TODOS: LA NOCHE DE MI VIDA SERÁ LUZ DE MEDIODÍA

Entonces el perdón hará crecer la Iglesia

-         TODOS: LA IGLESIA QUE REÚNE A LOS HOMBRES DE MAÑANA, LA IGLESIA QUE REÚNE A LOS HIJOS DE DIOS.


LECTOR 3

EL DESIERTO

Cuando Dios quiere algo importante de alguien, le empuja con su espíritu al desierto: así a Abraham, a Moisés, al pueblo de Israel, a Jesús de Nazaret.

El desierto es signo vivo de la Cuaresma.
¿Y qué buscaba Dios llevando al desierto a Abraham, a Moisés, al pueblo peregrino, a Jesús de Nazaret?
¿Qué nos pide el Señor a nosotros cuando nos invita a vivir la experiencia de desierto en esta Cuaresma?


-         Nos invita a esta experiencia porque el desierto es lugar de encuentro con Dios. Nada estorba este encuentro. No hay nada que se interponga entre tú y Dios.
-         Es lugar de purificación y de pruebas. En la dureza del desierto aflora toda la verdad del corazón humano, su debilidad, su desconfianza, sus miedos, sus ansias... Por eso el desierto es lugar de tentación por excelencia.
-         Es lugar de silencio y de soledad. Y en el silencio y la soledad se da el encuentro con uno mismo y la apertura a Dios. En el silencio y en la soledad  encontramos nuestra identidad.
-         El desierto es lugar de oración. La oración es consecuencia del silencio y de la apertura. El desierto se convierte en templo. Puedes escuchar a Dios, puedes hablarle.
-         El desierto es lugar de misericordia. Dios vuelca su misericordia sobre el pueblo. Siempre tiene paciencia, siempre vuelve a empezar

LECTOR 4

LECTURA BÍBLICA Lucas 4,1-12

Después de ser bautizado por Juan, Jesús regresó del Jordán lleno del Espíritu Santo. El Espíritu lo condujo al desierto, donde el diablo lo puso a prueba durante cuarenta días. En todos esos días no comió nada, y al final sintió hambre. El diablo le dijo entonces:

-Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.
Jesús le respondió:
-Está escrito: no sólo de pan vive el hombre.
Lo llevó después el diablo aun lugar alto y le mostró en un instante todos los reinos de la tierra. El diablo le dijo:
- Te daré todo el poder de estos reinos y su gloria, porque a mí me lo han dado y yo puedo dárselo a quien quiera. Si te postras ante mí, todo será tuyo.
Jesús respondió_
-         Está escrito: Adorarás al Señor tu Dios, y sólo a Él le darás culto.
Entonces lo llevó a Jerusalén, lo puso en el alero del templo y le dijo:
-         Si eres Hijo de Dios, tírate desde aquí; porque está escrito: Dará órdenes a sus ángeles para que te guarden; te llevarán en sus brazos y tu pie no tropezará en piedra alguna.
Jesús respondió:
-         Está dicho: No tentarás al Señor tu Dios.
Cuando terminó de poner a prueba a Jesús, el diablo se alejó de él hasta otro momento oportuno.
 

LECTOR 5

Las mismas tentaciones de Jesús fueron las tentaciones del pueblo en el desierto y son nuestras tentaciones.
Si Jesús fue tentado quiere decir que era enteramente humano. Y quiere decir que la tentación no es mala, y que el hombre más santo o la mujer más santa sufrirá tentación.
Incluso la tentación puede ser buena y necesaria, porque nos purifica, nos hace humildes al ver nuestra debilidad. La tentación nos hace desconfiar de nosotros mismos y poner en Dios la confianza.

-         “Dile a esta piedra que se convierta en pan”.

La tentación milagrera y consumista. Aprovecharse de Dios como un mago.
La tentación de una religiosidad interesada y mercantilista: Dios, dame pan; Dios, dame riquezas; Dios, dame suerte; Dios, dame trabajo; Dios, dame salud....
La tentación de una fe cómoda y pasiva: que Dios solucione el hambre, y la guerra, y la falta de medicinas para los pobres y que Dios arregle el mundo que nosotros estropeamos....
La tentación de no comprometernos en transformar la realidad
La tentación del falso providencialismo, de esperar el maná caído del cielo, sin mancharnos las manos, sin hacer nada por los demás.


Pausa breve

Canto:

OH, POBREZA, FUENTE DE RIQUEZA. SEÑOR, SIÉMBRANOS ALMA DE POBRE.

LECTOR 6

“Te daré el poder si te arrodillas delante de mí”

Es la tentación del que utiliza la religión para conseguir poder o riqueza, la tentación de una Iglesia poderosa y rica.
 La tentación del que convierte al dinero en su Dios. El dios-dinero nos dice así: tendrás todo el poder si me adoras.
La tentación de arrodillarse y arrastrarse por conseguir un puesto.
La tentación de vender tu  libertad por ascender.
La tentación de traicionar al otro para ser tú el primero.
La tentación de arrodillarse ante cualquier ídolo.

Pausa breve


Canto
No adoréis a nadie, a nadie más que a él.


LECTOR 7

“Tirate de aquí abajo: los ángeles te llevarán en sus brazos”
La tentación de la gloria, del milagro apoteósico.
Utilizar al poder para impresionar y seducir
La tentación de utilizar a Dios, de servirse de Dios, para ponerte tú en el centro.
La tentación de poner a prueba a Dios
La tentación de creer que Dios te sacará de todos los peligros que tú mismo te buscas.
La tentación de ser Dios.


Pausa breve


Canto

¿DONDE ESTAS? YO TE BUSCO, MI DIOS.
CADA DÍA Y CADA NOCHE.
¿DÓNDE ESTÁS? YO TE BUSCO, MI DIOS
A LO LARGO DE MIS DÍAS
 

LECTOR 8


La experiencia de la tentación, algo tan humano, tan propio de los débiles.....
Jesús pasa por esa experiencia porque Jesús es humanidad, es debilidad, es duda, es casi pecado...
Es campo de combate entre distintos espíritus, entre distintos proyectos....

Jesús igual que nosotros en todo, menos en el pecado.

Y porque pasó por esa experiencia de la tentación nos ensaña a rezar al Padre: “No nos dejes caer en la tentación”. Sabía que nos iba a hacer falta rezar así.

-         Padre, no nos dejes caer en la tentación de creer que no tenemos tentaciones y creer que todo vale.....

-         No nos dejes caer en la tentación de creer que todas nuestras ideas, sentimientos, tomas de postura,  son ya tan correctas y exactas que nada tenemos que replantearnos....

-         No nos dejes caer en la tentación de dejarnos llevar por la comodidad, por la rutina, por la propaganda que nos hace poco críticos....

-         No nos dejes caer en la tentación de creer que las pruebas y tentaciones las podemos superar nosotros solos, sin recurrir a ti, a la fuerza de tu Espíritu y al apoyo de nuestros hermanos....

-         No nos dejes caer en la tentación de creer que ya oramos bastante y que ya somos bastante austeros y que ya amamos bastante a los demás....

-         No nos dejes caer en la tentación del cansancio, del abatimiento, de la pérdida de sentido....

-         No nos dejes caer en la tentación de adorar y de arrodillarnos ante cualquier cosa, ante cualquier persona, ante cualquier situación, con tal de conseguir nuestro plato de lentejas....

-         No nos dejes caer en la tentación de la impaciencia que lleva a la desesperación....

-         No nos dejes caer en la tentación de las prisas, queriendo que todo se arregle de inmediato, a golpe de  varita de mágica, sin asumir que hace falta mucho tiempo y empeño, serenos y constantes, para que crezca un árbol, para que un hombre o una mujer se hagan hijos de Dios, para que la Iglesia se convierta en pueblo de Dios, para que el mundo sea una fraternidad....  

 

Oración compartida.

Se invita a los participantes a expresar su oración en voz alta, comenzando: “Padre, no nos dejes hacer en la tentación de....”

Terminamos cantando el Padre nuestro cogidos de la mano